C
Cuando navegué por primera vez por los mares del Oeste, me crucé con tu bergantín. Desde la distancia pude observar como de forma magistral y templada no tratabas de dominar a los elementos sino que hacias variar tu forma consiguiendo ser uno con lo que te rodeaba para consiguir tus propositos. Te convertias en escurridiza agua ante las duras rocas que nunca conseguian hacer mella en tí y te volabas cual ingravida pluma ante las tempestades, flotando en el ojo del huracan de forma que nunca eras despedida hacia fuera.
La primera vez que hicimos escala en el mismo puerto, mientras mi embarcación era aprovisionada aproveche para admirar tu bergantín; contigo apenas cruce un par de palabras. Siempre he sido muy consciente de que nunca es necesario apresusar las cosas que realmente deseas, ya que cada una llega en su momento (independientemente de que ese momento sea bueno o no para ti) El caso es que antes de lo que esperaba, acabamos colaborando en la misma empresa y tuvimos la oportunidad de pasar mas tiempo juntos. Por aquel entonces, igual que ahora, alguien te esperaba en un puerto, por lo que nuestra relación estrictamente hablando, podria enmarcarse dentro de un contexto mercantil. Podría... siempre que olvidasemos los tragos de ron que compartimos en momentos escogidos.
Hoy, a pesar de lo lejos que nos mantienen nuestros respectivos destinos, hemos podido vaciar una botella de ron juntos... Tu boca me hablaba de experiencias, tus ojos me mostraban las nuevas constelaciones de estrellas y paraisos que has descubierto en tus propias aventuras.
¿Donde escondes la llave que abre el cofre que tus ojos me muestran? Abandonaría mi barco y descenderia a la gruta mas profunda si supiera que allí se encuentra esa llave.
La primera vez que hicimos escala en el mismo puerto, mientras mi embarcación era aprovisionada aproveche para admirar tu bergantín; contigo apenas cruce un par de palabras. Siempre he sido muy consciente de que nunca es necesario apresusar las cosas que realmente deseas, ya que cada una llega en su momento (independientemente de que ese momento sea bueno o no para ti) El caso es que antes de lo que esperaba, acabamos colaborando en la misma empresa y tuvimos la oportunidad de pasar mas tiempo juntos. Por aquel entonces, igual que ahora, alguien te esperaba en un puerto, por lo que nuestra relación estrictamente hablando, podria enmarcarse dentro de un contexto mercantil. Podría... siempre que olvidasemos los tragos de ron que compartimos en momentos escogidos.
Hoy, a pesar de lo lejos que nos mantienen nuestros respectivos destinos, hemos podido vaciar una botella de ron juntos... Tu boca me hablaba de experiencias, tus ojos me mostraban las nuevas constelaciones de estrellas y paraisos que has descubierto en tus propias aventuras.
¿Donde escondes la llave que abre el cofre que tus ojos me muestran? Abandonaría mi barco y descenderia a la gruta mas profunda si supiera que allí se encuentra esa llave.

